Estos robots hacen flexiones hasta “sudar” y su estructura es un plagio muy fiel de la anatomía humana #curiosidades #tecnologia

Cuando hablamos del test del Valle Inquietante y vimos todos esos ejemplos de androides “tan humanos” que llegan a ser espeluznantes, uno de los aspectos que aún es muy delator en los robots es el movimiento. Pero esto es algo que no pasa desapercibido para los profesionales de la robótica y unos investigadores japoneses han creado un robot tan natural que “suda”.

No se trata de un cíborg ni el objetivo era que se pudiese cansar tanto a un androide hasta llegar a esta excreción. Se trata de una aproximación algo distinta lograr el parecido al ser humano de los androides con el fin de conocernos mejor a nosotros mismos.

Sudando que es gerundio (o algo así)

Hace unas semanas veíamos precisamente un robot centrado en el movimiento humano, aunque además de la fluidez y precisión se buscaba una imitación a tiempo real. Era el caso del último modelo de T-HR3 de Toyota, el cual lograba un resultado bastante llamativo en cuanto a esa naturalidad de movimientos gracias a su sistema de articulaciones, servos y sensores.

El T-HR3 es un humanoide aunque no se buscaba igualar el cuerpo humano a nivel estructural, y ésa es la idea que ha movido al equipo de Yuki Asano, cuyo trabajo salía publicado en Science Robotics. Los investigadores explican que aún existen particularidades del aparato locomotor y el sistema nervioso humanos que no se conocen del todo bien, y que imitar robóticamente la anatomía humana con alto grado de fidelidad puede ser útil para acabar con esos interrogantes.

Aún existen particularidades del aparato locomotor y el sistema nervioso humanos que no se conocen del todo bien, y los investigadores creen que imitando robóticamente la anatomía humana con alto grado de fidelidad pueden resolverse esos interrogantes

Así, lo que han hecho es crear el robot intentando imitar la estructura musculoesquelética, el sistema nervioso e incluso lo sistemas de procesamiento de la información que hace el cerebro. De este modo, con los robots Kengoro y Kenshiro no sólo buscan esa copia fiel de los movimientos humanos, sino que la idea es que el movimiento sea natural por la fluidez y a nivel mecánico y estructural.

La imitación resultó más fiel de lo esperado cuando los robots “sudaron”. No es de extrañar si en vez de los típicos saludos y movimiento sencillos los ponen a hacer flexiones y abdominales como muestran en TechCrunch, donde vemos que los robots se enfrentan a actividades tan exigentes (al menos para un puñado de mortales).

Fuente: xataka