15 usos de la Raspberry Pi que no sabías que podías darle #curiosidades #tecnologia

La pequeña Raspberry Pi, que nació en 2006 como un proyecto educativo para inspirar a los niños en el aprendizaje de la programación, ha servido también como herramienta necesaria para llevar a buen puerto los proyectos de miles de desarrolladores con los usos más creativos que puedas imaginar. Aquí resumimos algunos de los 15 usos de la Raspberry Pi que no sabías que podías darle.

Este mini ordenador ha dado pie a una auténtica revolución, no solo por el hecho de ser un pequeño ordenador increíblemente versátil por apenas 35 euros, sino por descubrir todo un mundo de aplicaciones útiles en los que hardware, creatividad e ingenio se dan la mano en los proyectos más imaginativos para la Raspberry Pi basados en una utilidad real de los propios usuarios.

Si ya has comprado o te has decidido a comprar una Raspberry Pi suponemos que, más o menos, ya tendrás una idea de para qué la vas a utilizar. No obstante, vamos a ver con más detenimiento alguno de esos 15 usos creativos para la Raspberry Pi por si te sirven como inspiración para sacar adelante algún proyecto interesante.

1.Mini PC de escritorio

El uso más evidente que se le puede dar a una Raspberry Pi es como un mini PC de escritorio. En los poco menos de 10 cm que ocupa la Raspberry Pi encontrarás todo lo necesario para convertirla en un pequeño ordenador de escritorio con la potencia suficiente para realizar tareas de gestión de correo, navegar o editar tus documentos… ¡y todo por menos de 35 euros!

La Raspberry Pi viene equipada con todo lo necesario para ello. Cuenta con cuatro puertos USB a los que podrás conectar periféricos de entrada como un teclado o un ratón, así como otros dispositivos como impresoras, etc. Su conexión HDMI te permite conectar la Raspberry Pi a un monitor sin necesitar ningún adaptador.

 

Por otro lado, la conectividad de la Raspberry Pi queda garantizada gracias al puerto Ethernet y al soporte para redes Wi-Fi 802.11 b/g/n y Bluetooth 4.1.

Una vez resuelto el apartado de las conexiones pasamos al software donde Raspbian, el sistema operativo oficial, proporciona las herramientas de ofimática, correo y navegación que necesitas para convertir tu Raspberry Pi en un diminuto ordenador de escritorio.

2. Servidor de impresión Wi-Fi y AirPrint

¿Tienes una impresora antigua que todavía funciona, pero no le sacas todo el provecho por no tener funciones de red? Raspberry Pi puede ayudarte con eso. Convierte tu Raspberry Pi en un servidor de impresión por Wi-Fi compatible con AirPrint.

Este es uno de los mayores problemas para muchas pequeñas empresas o empresas dedicadas a las artes gráficas, que ven como las inversiones que hicieron en impresoras caen en saco roto por no contar con funciones de red o no ser compatibles con sistemas de impresión propietarios como AirPrint.

Convertir tu Raspberry Pi en intermediario que actúe como un servidor de impresión inalámbrico compatible con Airprint puede ser una forma sencilla para añadir nuevas funciones de conectividad con esas viejas impresoras que todavía no han dicho su última palabra.

Raspberry Pi 3 Modelo B

La forma de hacerlo es conectando tu Raspberry Pi a tu red inalámbrica, habilitar en Raspbian la función que permite compartir archivos mediante el protocolo Samba e instalar un software de servidor de impresión compatible con Raspberry Pi como CUPS.

Con esta configuración, tu Raspberry Pi quedará lista para ser usada como intermediario capaz de conectar tus impresoras a tu Wi-Fi e imprimir incluso desde el móvil con AirPrint.

3.Configura un servidor web o FTP con tu Raspberry Pi

Otro de los usos útiles es convertir tu Raspberry Pi en un servidor web en la que alojar tu página web personal o tu blog. El reducido consumo de este dispositivo te permite mantenerlo activo durante todo el día sin que apenas lo notes en tu factura de la luz y ocupando un mínimo espacio.

 

Para ello solo tienes que instalar el software de servidores que necesites para que tu web funcione: Apache, WordPress, Ghost, MySQL, PHP o un paquete LAMP que integre la gestión de las bases de datos y archivos para tu proyecto web.

En la misma línea de uso, también puede resultarte muy útil usar tu Raspberry Pi como servidor FTP con el que mantener tus archivos accesibles.

4.Crea tu propio sistema NAS

Directamente relacionado con el punto anterior, puedes convertir la Raspberry Pi en un sistema de almacenamiento NAS para poder acceder a tus archivos desde la red.

Un sistema de almacenamiento NAS (de las siglas en inglés de Network Attached Storage), consiste en una unidad de almacenamiento que dispone de su propio sistema de gestión y conexión.

Si tienes un disco duro olvidado en algún cajón y una Raspberry Pi, ya tienes todas las piezas que necesitas para construirte tu propio disco NAS.

Para hacerlo posible solo necesitas instalar en tu Raspberry Pi un sistema operativo capaz de gestionar las conexiones y el sistema de archivos de tu disco duro. Este sistema operativo es NAS4Free y existe una versión gratuita compatible con la Raspberry Pi.

NAS4Free pondrá al alcance de tu Raspberry Pi todas las funciones que habitualmente encontrarías en cualquier disco NAS comercial. La principal ventaja es que, además de tener la satisfacción de haberlo hecho tú mismo, reciclas un viejo disco al que ya no dabas uso.

 

5. Raspberry Pi como Media Center

Las especiales características de la Raspberry Pi la han convertido en la plataforma más elegida para convertirla en un centro multimedia desde el que disfrutar de las mejores series y películas, sin tener que invertir una gran suma en un ordenador específico para el salón.

Lo mejor de todo es que usar tu Raspberry Pi como centro multimedia no excluye que la puedas utilizar para cualquier otra tarea de las que te mencionamos en esta selección de los 15 usos de la Raspberry Pi que no sabías que podías darle.

 

Para ello solo tienes que instalar la plataforma de gestión de contenidos Kodi en su versión compatible con Raspberry Pi. Tras instalarlo en tu dispositivo e instalar algunos complementos de Kodi podrás disfrutar de todo tu contenido multimedia desde el más completo silencio que te proporciona tu Raspberry Pi.

Además, gracias a su reducido tamaño, podrás ocultarlo incluso tras la pantalla, por lo no desentonará con la decoración de tu salón.

 

6. Convierte tu TV en Smart TV

Íntimamente relacionado con la utilidad que te acabamos de sugerir, también cabe la posibilidad de usar tu Raspberry Pi para convertir tu vieja TV en una Smart TV.

La principal diferencia entre una TV convencional y una Smart TV es que la segunda cuenta con un sistema interno que le permite conectarse a Internet, instalar apps con las que ampliar sus funciones o visualizar contenido multimedia de forma remota. Nada que no puedas conseguir al conectar tu Raspberry Pi a tu vieja TV.

 

Como ya hemos visto en el apartado que dedicábamos a Kodi, Raspberry Pi puede convertirse en un centro multimedia, pero no es la única forma de hacer que tu viejo TV se convierta en una Smart TV.

Plataformas como Plex, te permiten añadir funciones de servidor de contenidos para poder disfrutar de los archivos multimedia que guardas en otros equipos. ¡Incluso podrás enviar contenido de tu smartphone a la Raspberry Pi para verlo en tu TV!

 

7. Crea un sistema de música en streaming casero

¿Te gusta escuchar música en cualquier habitación, pero odias tener usar cables para conectar tu smartphone a los distintos sistemas de sonido? Usa una Raspberry Pi para crear un sistema de música en streaming casero.

Hacerlo es relativamente sencillo ya que, en lugar de conectar tu smartphone al sistema de sonido, debes conectar la Raspberry Pi mediante su conector jack de 3,5 mm.

Además, necesitarás instalar el sistema de sonido en streaming Pi MusicBox que puedes descargar de forma gratuita desde su página web. Este software convierte tu Raspberry Pi en un receptor de música en Streaming compatible con Spotify, Google Music, SoundCloud y con protocolos de transmisión DLNA y AirPlay.

Con una sencilla conexión, puedes convertir cualquier altavoz en un sistema de audio en streaming al que podrás enviar tu música, podcasts o programas de radio por internet desde tu smartphone, tableta u ordenador.

8. Construye una máquina de arcade retro

Convertir una Raspberry Pi en una consola de videojuegos o en una máquina de arcade retro con la que volver a disfrutar de los videojuegos de tu infancia.

Gracias a su reducido tamaño y su bajo consumo, la Raspberry Pi se ha podido integrar en innumerables proyectos para fabricar máquinas de arcade de tamaño de completo o en pequeños dispositivos que emulaban a una mítica GameBoy.

En cualquier caso, gracias a sistemas operativos como Recalbox y RetroPie, dedicados exclusivamente a la emulación de viejas videoconsolas y máquinas de arcade, te resultará convertir tu Raspberry Pi en una herramienta imprescindible para tus proyectos de retrogaming.

9. Servidor para Minecraft y otros juegos

En lugar de utilizar tu Raspberry Pi para emular videojuegos antiguos en algunas de las consolas más populares de la historia también puedes optar por usarla como servidor propio para tus juegos favoritos en la actualidad.

Por si no lo sabías, Raspbian ya viene con una versión especial de Minecraft preinstalada. No obstante, si tu pasión por este videojuego va más allá, puedes usar tu Raspberry Pi como servidor de Minecraft y de otros muchos juegos.

 

El escaso consumo de recursos y la escalabilidad que permite la Raspberry Pi la convierten en la plataforma ideal para usarlo como servidor para alojar tu mundo de Minecraft, pero también es posible alojar servidores para Doom, Quake o FreeCiv, la versión open source de Sid Meier’s Civilization.

El modelo Raspberry Pi 3, el más potente de la gama, es el ideal para este tipo de proyectos, aunque también puedes obtener un buen rendimiento con la Raspberry Pi 2.

10. Controla el disparo automático de tu cámara

El uso de la pequeña Raspberry Pi como controlador automático para otros dispositivos está muy extendido. Uno de los usos más útiles y creativos para la Raspberry Pi se extendió a raíz de la integración del módulo de cámara para la Raspberry Pi.

Este módulo que permitía añadir una cámara a la Raspberry Pi desencadenó una auténtica avalancha de herramientas con las que podías programar las opciones de control y disparo de fotos para este pequeño PC.

 

De ese modo, resulta especialmente sencillo crear vídeos usando técnicas de Time Lapse, Stop Motion o fotografías nocturnas de larga exposición. Solo necesitas instalar la aplicación adecuada para cada técnica y configurar los parámetros de disparo y tiempo, dejando que la Raspberry Pi haga las fotos automáticamente según tus indicaciones.

La llegada de la conectividad Wi-Fi de las cámaras compactas y de las cámaras réflextambién ha permitido ampliar las funciones de control de disparo de fotografías de la Raspberry Pi. ¿Se te ha ocurrido que podrías conectar tu cámara y tu Raspberry Pi mediante Wi-Fi?

 

Al conectar tu cámara réflex a la Raspberry Pi podrás programar la frecuencia de disparo para crear un Time Lapse con tu cámara y enviar cada foto a un almacenamiento externo conectado a la Raspberry Pi.

11.Marco de fotos digital e interactivo

Todos tenemos en casa algún marco de fotos que lleva demasiado tiempo con la misma foto y que, cada vez que pasas por delante, piensas que deberías cambiarlo por otro más actual.

Una buena solución para evitar eso es crear un marco de fotos digital que cambie periódicamente la foto que muestra. De ese modo solo necesitarás un único marco digital para ver todas las fotos de tu familia y amigos. Para conseguirlo solo tienes que añadirle uno de los muchos módulos de pantalla para Raspberry Pi disponibles en las tiendas especializadas.

Fuente: Computer Hoy