Hubble descubre Ícaro, la estrella más lejana jamás observada #curiosidades #tecnologia

El telescopio espacial Hubble de la NASA/ESA ha descubierto la estrella más lejana jamás observada. Se trata de MACS J1149+2223 Estrella Lentificada 1, pero el equipo de científicos ha decidido bautizarla como Ícaro, en honor al personaje mitológico que se acercó demasiado al Sol. No en vano, este astro es dos veces más cálido que el Sol y su luz ha tardado 9.000 millones de años de luz en llegar hasta la Tierra.

Se encuentra en una galaxia espiral tan distante que tendríamos que recorrer más de la mitad del universo para encontrarla. 

El equipo internacional de astrónomos que firma el descubrimiento en la revista Nature Astronomy,comenta que el hallazgo ha sido posible gracias a una lente gravitacional, una enorme ‘lupa’ creada por un cúmulo de galaxias.

Lo sorprendente es que, hasta ahora, solo habíamos podido observar supernovas a una distancia tan remota como esta estrella individual y, de forma habitual, no habrían podido detectarla. De hecho, únicamente podemos observar estrellas individuales dentro de la Vía Láctea o de galaxias de nuestro vecindario cósmico, pero no más lejos, ni siquiera empleando los telescopios más potentes del planeta. 

Sin embargo, gracias a una lente gravitacional generada por un cúmulo de galaxias, los astrónomos han podido amplificar su brillo y finalmente detectarla.

Se trata de una enorme estrella azul, cuyos fotones han tardado 9.000 millones de años luz en llegar a la Tierra, lo que equivale al 70% de la edad del universo, pero como este está en expansión, ahora la estrella se encuentra a 14.000 millones de años luz“, explica Pablo Pérez González, perteneciente a una de las instituciones españolas que ha participado en el descubrimiento.

Es la primera vez que vemos una estrella individual magnificada. Somos capaces de ver galaxias muy lejanas, pero esta estrella está 100 veces más lejos que la siguiente estrella individual que podemos estudiar, excepto si contamos explosiones de supernova como una estrella”, añade Patrick Kelly, coautor del estudio.

Una gigantesca lupa

El fenómeno llamado ‘lente gravitacional’ permite que, como en este caso, un cúmulo muy masivo de galaxias actúe como una gran lupa cósmica amplificando la luz de objetos más distantes. Combinando esta lente natural con la resolución y sensibilidad del telescopio Hubble se ha conseguido detectar y analizar esa estrella lejana, Ícarus.

Según los expertos, Ícaro es una estrella supergigante azul; una estrella mucho más grande, masiva, caliente y, posiblemente, miles de veces más brillante que el Sol y su descubrimiento, abre la puerta a una nueva forma de mirar al universo por parte de los astrónomos, que dentro de poco comenzarán a buscar más eventos similares cuando el magnífico telescopio James Webb Space Telescope (JWST) sea lanzado en 2019 y sustituya al mítico Hubble.

Referencia: Patrick Kelly, José M. Diego, Steven Rodney, Pablo G. Pérez González, Tom Broadhurst, Ismael Pérez Fournon et al.: “Extreme magnification of an individual star at redshift 1.5 by a galaxy-cluster lens”. S. A. Rodney, T. Broadhurst, A. Molino, J. M. Diego et al.: “Two peculiar fast transients in a strongly lensed host galaxy”. Nature Astronomy,, 2018.

Fuente: Muy interesante