Esta botella de agua es capaz de descomponerse tras sólo tres semanas #curiosidades #tecnologia

¿Te imaginas que una botella de agua pudiera descomponerse por ella misma en sólo tres semanas? Pues existe y acaba de ser inventada. Beber agua embotellada es una de las prácticas más comunes que realizamos las personas, pero el plástico del que se componen estas botellas resulta altamente perjudicial para el medioambiente.

Por un lado, está el uso único que hacemos de ella, tirándola a la papelera después de utilizarla, representando un grave peligro para los animales marinos y los corales. Pero no se trata solamente del peligro para nuestro planeta, sino que, por otro lado, se ha descubierto que el 93% de las botellas de agua mineral contiene partículas de plástico. Una cifra alarmante sobre lo que consumimos cuando bebemos agua embotellada.

Un problema que podría tener una pronta solución después de haberse descubierto una botella de agua capaz de desaparecer en tres semanas. Así al menos lo asegura su inventor, el científico británico James Longcroft, quien ha decidido bautizarla como Choose Water. Según su versión, este producto tiene como objetivo reemplazar las botellas de plástico y tratar de salvar los océanos del mundo de los residuos plásticos.

 

Si has leído hasta aquí seguramente te estés preguntado cómo es posible que exista un producto de tales características. De acuerdo con Longcroft, el exterior de la botella de agua está formado por papel recicladodonado por diferentes empresas mientras que la parte interna es impermeable y la integra el material que él mismo ha desarrollado.

Lo mejor de todo es que todos los componentes de la botella de agua pueden descomponerse por completo en un plazo de tres semanas, sirviendo incluso alimento para los animales marinos sin problema alguno. Por su parte el tapón de la botella se oxida y se descompone en un plazo de un año aproximadamente. Este invento supone una gran ventaja frente al resto de botellas de agua de plástico, cuyo material tarda cientos de años en descomponerse.

 

Para empezar a comercializar este servicio Longcroft ha lanzado una campaña de crowfunding. Se ha marcado el objetivo de conseguir reunir 34.000 dólares. No está teniendo mala acogida: ya ha conseguido recaudar alrededor de 11.000 dólares.

La idea de Longcroft es que para finales de año ya estén disponibles en tiendas y puedan comercializarse estas botellas de agua que se degradan en tres semanas, con la ambición de que algún día lleguen a convertirse en una alternativa viable al plástico.

Fuente: Computer Hoy